52 hectáreas. 20.000 extras. 16.000 plantas. Y un autor que se pasó media vida diciendo que no. La historia de cómo Netflix logró llevar Cien años de soledad a la pantalla es, en sí misma, una novela con su propio realismo mágico: hay promesas incumplidas, un millón de dólares rechazado, tres ganadores del Óscar metiendo la cuchara y un pueblo entero levantado desde cero en medio del Tolima.
En El Rodaje reunimos las 11 cosas más increíbles que tuvieron que pasar para que Macondo existiera de verdad. Te dejamos el video completo aquí abajo y, si prefieres leer, seguimos con todos los detalles.
1. Gabo escribió la novela, literalmente, "contra el cine"
Empecemos por el principio: la razón por la que nunca se hizo una serie —ni siquiera una película— sobre el libro más vendido, leído y traducido en español es tan simple como brutal. El Gabo no quiso. En plena época de pleito con la industria, García Márquez llegó a decir que había escrito Cien años de soledad para que no pudiera ser adaptada al cine. Textual: "yo dije que yo había escrito Cien años de soledad contra el cine".
Es decir: el hombre no solo no vendió los derechos. Diseñó el libro como una trampa antiadaptación. Nivel de rencor: leyenda.
2. Rechazó un millón de dólares… en los años 70
A finales de la década de los 70, Anthony Quinn —actor y director de origen mexicano— hizo una oferta pública de un millón de dólares por los derechos. García Márquez la rechazó sin pensarlo.
Para dimensionarlo: un millón de dólares de los setenta. Y Gabo dijo que no como quien rechaza un vaso de agua.
3. Hizo falta que Guillermo del Toro intercediera
Netflix logró comprar los derechos a la familia, pero convencerla no fue tarea fácil: los herederos también se rehusaban. La cosa se destrabó cuando Guillermo del Toro, ganador del Óscar, intercedió personalmente para que aceptaran llevar la novela a la pantalla.
Sí: el mismo señor de los monstruos y los peces enamorados fue el que le abrió la puerta a Macondo.
4. La conexión mexicana: Del Toro, Cuarón e Iñárritu
Esto no fue casualidad. Rodrigo García Barcha, hijo de Gabriel García Márquez, es un conocido director de cine en Hollywood (Madres e hijas) y ha construido una amistad y sociedad laboral no solo con Del Toro, sino también con Alejandro González Iñárritu y Alfonso Cuarón, que han producido algunas de sus películas.
Con la presión llegando desde Del Toro y desde Cuarón, la familia terminó aceptando. Los hermanos Rodrigo y Gonzalo García Barcha quedaron como productores ejecutivos de la serie. Traducción: los tres amigos mexicanos hicieron lo que un millón de dólares no pudo.
5. Dirección repartida entre un veterano de Netflix y una de las voces más potentes de Colombia
La dirección está a cargo de Alex García López y Laura Mora. Álex ha dirigido series como The Witcher y, más temprano en su carrera, fue director de Utopía, ganadora en 2014 de un Emmy Internacional como mejor serie de drama.
Laura, por su parte, es la directora de Matar a Jesús y Los reyes del mundo, película seleccionada para representar a Colombia en los premios de la Academia 2023.
6. El guion pasó por las manos de quien escribió "Diarios de motocicleta"
Los guiones están conformados por José Rivera, reconocido por películas como Diarios de motocicleta y Los 33. A él se le unieron en el trabajo de escritura las guionistas colombianas Natalia Santa (El robo del siglo) y Camila Brugés.
Netflix anunció la adaptación de la historia de la estirpe Buendía desde 2019, y el primer tráiler no llegó hasta 2024. Cinco años de silencio. Muy acorde con el tono del libro, la verdad.
7. Macondo ocupa 52 hectáreas: más de 70 canchas de fútbol
Y aquí viene lo grande. Literalmente. Netflix construyó Macondo en una gigantesca locación de 52 hectáreas en el municipio de Alvarado, Tolima, a cuatro horas de Bogotá, en Colombia. Eso equivale a más de 70 canchas de fútbol, lo que la convierte en una de las locaciones más grandes jamás construidas para una producción latinoamericana.
No es un set. Es un municipio con presupuesto de Netflix.
8. El diseño de producción lo firma el hombre de "El laberinto del fauno"
Lo primero que llama la atención al ver la serie son sus locaciones y escenarios, y eso tiene nombre y apellido: Eugenio Caballero, ganador del Óscar por El laberinto del fauno de Guillermo del Toro, y cuyos trabajos recientes incluyen Roma de Alfonso Cuarón y Bardo de Iñárritu.
Lo acompaña Bárbara Enríquez, colaboradora habitual de Caballero en producciones como Roma, por la que fue nominada al Óscar y obtuvo el Oso de Plata en Berlín.
9. Las cifras de construcción son de otro planeta
Este equipo fue el responsable de levantar Macondo sobre 40.000 metros cuadrados construidos. Solo en la estructura metálica se usaron toneladas de hierro, más de 200 toneladas de cemento y otras 200 toneladas de madera. 460 personas trabajaron en la adecuación de las locaciones y el pueblo requirió más de 90 construcciones.
La casa Buendía, de dos pisos, tardó 12 semanas en ser construida. Y no hablamos de una fachada: la casa es totalmente funcional, al punto de que se puede cocinar en sus fogones. Además, 150 artesanos fueron subcontratados para construir accesorios y se compraron piezas en anticuarios de todo el país.
Ah, y se sembraron 16.000 plantas autóctonas del Caribe para caracterizar los jardines de un terreno que antes era, simplemente, un potrero para pastar vacas. De potrero a Macondo. Eso sí es realismo mágico.
10. Macondo no es un set: es un organismo vivo
Aquí está el detalle que hace todo esto todavía más complejo. Macondo nace, crece, se reproduce y muere. El pueblo debe transformarse continuamente a lo largo del rodaje para reflejar un siglo entero de historia.
Es decir: no construyeron un pueblo. Construyeron un pueblo que envejece.
11. 20.000 extras, 10.000 candidatos al casting… y una gran incógnita
20.000 extras participaron en toda la serie, lo cual representa un reto monumental de vestuario: no todos llevaban las mismas prendas, porque ahí conviven campesinos de la costa, indígenas, árabes y gitanos. El diseño de vestuario está a cargo de Catherine Rodríguez, con trabajos en series de Netflix como Goles en contra.
Para los personajes principales se consideraron 10.000 personas. El reparto principal quedó conformado por Claudio Cataño como el coronel Aureliano Buendía adulto, Santiago Vásquez como Aureliano adolescente y Jerónimo Barón como Aureliano niño; Marco González como José Arcadio Buendía y Leonardo Soto como José Arcadio hijo; Susana Morales como Úrsula Iguarán; Ella Becerra como Petronila; Carlos Suárez como Aureliano Iguarán y Moreno Borjas como Melquíades.
¿El personaje más esperado? Saber quién encarnará a Remedios la Bella. Y esa, por ahora, sigue siendo una incógnita.
La frase que lo resume todo
Según Francisco Ramos, vicepresidente de contenidos de Netflix en Latinoamérica, ni siquiera las series estadounidenses filmadas en Colombia han alcanzado el nivel de complejidad de esta producción.
Así que, de entre todas las series del año, esta es quizás la que carga con las expectativas más altas. Después de 50 años de negativas, un millón de dólares rechazado, tres ganadores del Óscar empujando y 52 hectáreas de pueblo construido a mano: ¿crees que Netflix logrará cumplirlas?
Te estaremos leyendo en los comentarios. Y si te gustó esto, en el canal de En El Rodaje tenemos mucho más de dónde vino.
