Hay historias que nacen en los rincones más inesperados de internet y terminan conquistando la gran pantalla. Backrooms, la nueva apuesta de A24 que llega a los cines el 29 de mayo de 2026, es exactamente ese tipo de historia: un fenómeno que comenzó como un post anónimo en 4chan en 2019, se convirtió en una de las creepypastas más populares de la década, y ahora aterriza en salas de cine de todo el mundo con un elenco estelar y un equipo de producción de primer nivel.

De YouTube al cine: la historia de Kane Parsons

Lo que hace verdaderamente extraordinaria a esta película es la historia detrás de su director. Kane Parsons tenía apenas 16 años cuando comenzó a publicar su serie de found footage sobre los Backrooms en YouTube en 2022. Sus videos, que recreaban con una calidad visual sorprendente los interminables pasillos amarillos con luces fluorescentes zumbantes y alfombras húmedas que describía la leyenda original, acumularon millones de reproducciones y llamaron la atención de la industria.

Ahora, con 20 años recién cumplidos, Parsons se convierte en el director más joven en la historia de A24, el estudio independiente detrás de títulos como Everything Everywhere All at Once, Hereditary y Moonlight. No es un dato menor: A24 ha construido su reputación apostando por voces únicas, y en Parsons encontraron a alguien que no solo entiende el lenguaje visual del horror contemporáneo, sino que lo ha estado inventando desde su habitación de adolescente.

¿De qué trata la película?

La premisa de Backrooms parte de una idea tan simple como perturbadora: una puerta extraña aparece en el sótano de una tienda de muebles. Clark, interpretado por el nominado al Oscar Chiwetel Ejiofor, es el dueño de esa tienda. Cuando descubre lo que parece ser una dimensión liminal infinita debajo de su negocio, comienza a explorarla obsesivamente. Su terapeuta, la Dra. Mary Kline (Renate Reinsve, la revelación de The Worst Person in the World), se ve obligada a adentrarse en ese laberinto imposible para encontrar a su paciente desaparecido.

Es una premisa que funciona en múltiples niveles: como horror puro, como exploración psicológica y como metáfora sobre la obsesión y los espacios que existen entre lo que conocemos y lo que preferimos ignorar.

Un elenco y equipo de producción de peso

Además de Ejiofor y Reinsve, el reparto incluye a Mark Duplass (conocido por Creep, otra joya del horror independiente), Finn Bennett (quien viene de brillar en A Knight of the Seven Kingdoms), Lukita Maxwell y Avan Jogia. El guion es de Will Soodik, y entre los productores se encuentran nombres que garantizan calidad en el género: James Wan (el cerebro detrás de The Conjuring, Saw e Insidious), Shawn Levy y Osgood Perkins.

La combinación de un director joven con visión propia y productores veteranos que saben exactamente cómo llevar el horror a la pantalla grande sugiere que estamos ante un proyecto donde la frescura creativa no sacrifica la solidez técnica.

Más de 2.700 metros cuadrados de pesadilla construida

Uno de los datos más impresionantes de la producción es la escala física del set. A24 construyó más de 30.000 pies cuadrados (unos 2.787 metros cuadrados) de Backrooms reales para el rodaje. La decisión de apostar por escenarios prácticos en lugar de depender exclusivamente de efectos digitales no es casual: Parsons siempre ha entendido que el horror de los Backrooms reside en su tangibilidad, en la sensación de que esos pasillos podrían estar detrás de cualquier puerta.

El resultado fue tan inmersivo que, según reportes del set, miembros del equipo de producción se perdieron dentro de los decorados durante el rodaje. Cuando tu propio set de filmación logra desorientar a quienes lo construyeron, sabes que estás haciendo algo bien.

¿Por qué Backrooms podría ser la película de terror del año?

Hay varias razones para mantener esta película en el radar. Primero, el fenómeno cultural que la respalda: los Backrooms no son solo una creepypasta más, son un concepto que ha generado juegos, comunidades enteras y una mitología propia que sigue creciendo. Segundo, A24 tiene un historial impecable cuando se trata de elevar el cine de género: desde The Witch hasta Talk to Me, el estudio ha demostrado que el horror puede ser arte sin dejar de ser terrorífico.

Y tercero, está la historia misma de Kane Parsons: un joven que pasó de crear contenido en su cuarto a dirigir una película con estrellas de Hollywood. En una industria que a menudo se siente dominada por las mismas voces de siempre, la irrupción de un director de 20 años con una visión tan definida es, como mínimo, refrescante.

Backrooms llega a los cines de Estados Unidos el 29 de mayo de 2026. Si el resultado está a la altura de sus ingredientes, podríamos estar ante una de las películas de terror más importantes de la década.