Steven Spielberg es, por definición, sinónimo de éxito en taquilla. Con más de $10 mil millones acumulados a lo largo de su carrera, el director más taquillero de la historia parecía tener garantizado otro triunfo con Disclosure Day, su regreso a la ciencia ficción original después de años. Pero la realidad del box office en 2026 está demostrando que ni siquiera el nombre más grande de Hollywood es inmune a las nuevas reglas del juego.

Un arranque prometedor que escondía señales de alarma

Disclosure Day abrió con $44 millones en Estados Unidos y $93 millones a nivel mundial, estableciendo un récord como el mayor estreno para una película original dirigida por Spielberg, superando los $30 millones de Saving Private Ryan por un amplio margen. Las cifras iniciales generaron optimismo en Universal Pictures: el equilibrio casi perfecto entre taquilla doméstica e internacional sugería un atractivo global genuino, algo que otras películas ambientadas en el sur de Estados Unidos como Twisters y Sinners no habían logrado.

Pero detrás de los números de apertura, las señales de alarma ya estaban ahí. La película recibió un CinemaScore de "B" —una calificación que, en la escala inflada de estas encuestas de salida, equivale a un "regular"— y un modesto 71% de aprobación del público en Rotten Tomatoes, sin alcanzar la certificación "Hot" que requiere superar el 80%. Los críticos fueron más generosos con un 80% Certified Fresh, pero en el cine de 2026, son las audiencias quienes deciden la longevidad de una película.

Escena de Disclosure Day, la nueva película de ciencia ficción de Steven Spielberg

La caída del 65%: cuando Toy Story 5 aplasta a los extraterrestres

El segundo fin de semana fue brutal. Disclosure Day se desplomó un 65%, una caída que sitúa a la película en territorio peligroso. Para poner el dato en contexto: West Side Story de Spielberg también sufrió una caída similar cuando Spider-Man: No Way Home llegó a los cines, y aquella película terminó siendo un fracaso financiero monumental a pesar de ganar 7 premios Oscar.

El culpable principal tiene nombre y apellido: Toy Story 5. La quinta entrega de Pixar irrumpió con $160 millones en su primer fin de semana y acaparó las pantallas premium que Disclosure Day necesitaba para mantenerse. En su segundo fin de semana, Toy Story 5 siguió dominando con $70 millones, relegando a la película de Spielberg a un distante segundo o tercer lugar.

Las matemáticas que no cuadran

Aquí es donde la situación se complica. Según Variety, el presupuesto de producción de Disclosure Day fue de aproximadamente $115 millones. Emily Blunt cobró $15 millones, Spielberg $10 millones y Josh O'Connor $6 millones, dejando $84 millones para el resto de la producción. A eso hay que sumar unos $80 millones en marketing, lo que eleva el costo total a casi $200 millones.

Siguiendo la regla estándar de la industria —donde una película necesita recaudar aproximadamente el doble de su presupuesto de producción para ser rentable, considerando que los cines se quedan con cerca de la mitad de la taquilla— Disclosure Day necesita alcanzar entre $230 y $300 millones a nivel mundial para entrar en números verdes. Con $174 millones recaudados hasta ahora y una caída cada vez más pronunciada, el panorama luce desalentador.

Una cartelera implacable que no da respiro

El problema para Disclosure Day no termina con Toy Story 5. La película enfrenta una avalancha de competencia en las próximas semanas: Supergirl acaba de llegar (aunque con malas críticas), Minions and Monsters aterriza el 1 de julio como otro titán animado de Universal, Moana llega poco después, y The Odyssey de Christopher Nolan competirá directamente por el mismo público adulto en la semana 6.

El verano de 2026 está siendo extraordinario para la industria —un 15% por encima de 2025 y con más de $2.1 mil millones acumulados—, pero esa abundancia está siendo cruel con las películas que no son franquicias establecidas.

¿Hay esperanza? El factor Emily Blunt y los Oscar

No todo son malas noticias. Disclosure Day sigue teniendo un as bajo la manga: Emily Blunt ya suena como favorita para la nominación a Mejor Actriz en los Oscar 2027. Si la temporada de premios le da impulso a la película —como ocurrió con Oppenheimer—, las ventanas de distribución digital, Blu-ray, streaming y televisión podrían eventualmente llevar a la película al terreno de la rentabilidad.

Además, como señala el análisis especializado, Spielberg es un cineasta notablemente consciente del presupuesto. Ajustado por inflación, Disclosure Day costó la mitad de lo que costó War of the Worlds hace 20 años, lo que significa que el margen para la rentabilidad no es tan inalcanzable como el de otros fracasos recientes como Masters of the Universe ($54 millones contra $200 millones de presupuesto).

Pero la pregunta incómoda sigue en el aire: si ni Steven Spielberg puede garantizar el éxito de una película original en la era de las franquicias, ¿quién puede?

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