La mujer que le dio las palabras a Nolan ahora se las quita

Cuando Christopher Nolan presentó The Odyssey al mundo, no se cansó de repetir un nombre: Emily Wilson. Su traducción de 2017 de La Odisea de Homero —la primera realizada por una mujer al inglés— fue, según el propio director, la chispa que encendió su visión cinematográfica. Pero ahora, con la película acumulando más de $700 millones en taquilla mundial y un 95% en Rotten Tomatoes, Wilson ha devuelto el gesto con un ensayo en la London Review of Books que ha sacudido a la industria del cine.

"Me avergonzaría de haber escrito cualquier parte de este libreto", escribió Wilson en una crítica que se viralizó en cuestión de horas. La académica de la Universidad de Pensilvania no se guardó nada: calificó la escritura de Nolan como "abismal" y señaló que "ninguno de los personajes tiene motivaciones convincentes para sus acciones o palabras".

Un Odiseo sin hambre, sin deseo, sin alma

El centro de la crítica de Wilson apunta directamente a la construcción del personaje de Odiseo, interpretado por Matt Damon. En su traducción, Wilson describe a Odiseo como un hombre "complicado" —astuto, ingenioso, capaz de engañar al Cíclope y de idear el famoso caballo de Troya. Pero según la clasicista, la versión cinematográfica lo reduce a algo mucho menos interesante.

"Necesitamos un protagonista con motivaciones detalladas y creíbles", declaró Wilson en una entrevista con NPR. "Pero esos deseos parecen arrancados de Odiseo. No parece querer comida. No parece querer sexo. ¿Qué quiere exactamente?".

Escena de The Odyssey de Christopher Nolan

La película de Nolan presenta a un Odiseo constantemente atormentado por la ansiedad sobre su papel en el caballo de Troya y la Guerra de Troya. Para Wilson, esto es una simplificación imperdonable: "La película nos da una versión de Matt Damon como Odiseo al que no se le exige ser inteligente, sino que simplemente está constantemente perturbado. Es una lástima".

"Nolan debió contratar un guionista"

Quizás la declaración más provocadora de Wilson fue su sugerencia directa sobre el proceso creativo de Nolan. "Creo que habría sido mejor si Nolan hubiera contratado a un guionista, porque eso habría resuelto muchos de los problemas", dijo la académica.

Esta crítica toca un nervio sensible. Nolan es conocido por escribir sus propios guiones —desde Memento hasta Oppenheimer—, y esa es precisamente una de las razones por las que la industria lo venera. Sugerir que debería ceder esa responsabilidad es cuestionar el pilar fundamental de su identidad como cineasta.

Sin embargo, Wilson también fue justa en su evaluación. Reconoció que la película "no es aburrida, gracias al material de origen" y la describió como "un espectáculo audiovisual familiar, como un elaborado show de fuegos artificiales del 4 de julio". También elogió al elenco: "Los actores son increíbles. Es un reparto estelar y están haciendo su mejor esfuerzo con el guion que les dieron".

La guerra más épica no está en la pantalla

Lo fascinante de esta controversia es que revela una fractura cultural profunda. Por un lado están los fans del cine, para quienes The Odyssey es una obra maestra visual que ha devuelto al público a las salas de cine (con $700 millones en taquilla y un récord de $140 millones solo en IMAX). Por otro están los académicos y puristas de la literatura clásica, que ven la adaptación como una oportunidad desperdiciada de llevar la verdadera complejidad de Homero a una audiencia masiva.

Wilson también abordó un tema incómodo: la ausencia de los dioses. En la Odisea original, las deidades son personajes activos que mueven la trama. En la película de Nolan, "están como desaparecidos", señaló Wilson. Zendaya interpreta algo parecido a Atenea, pero la película "quiere tener las dos cosas a la vez" sin comprometerse realmente con lo divino.

Incluso las sirenas recibieron su crítica. En la tradición griega clásica, las sirenas eran criaturas con cuerpo de pájaro y rostro de mujer. En la versión de Nolan, según Wilson, "definitivamente no son pájaros. Están rodeadas de focas. No parecen tener ropa. Pero creo que son una especie de mujeres-foca desnudas. No estoy muy segura".

¿Quién tiene razón?

La ironía final es que Wilson admite estar "adicta" a la épica de Homero y que ya trabaja en una segunda traducción de La Odisea, esta vez sin la restricción de mantener el mismo número de versos que el original. Además, la avalancha de atención generada por la película de Nolan le ha traído una oleada de nuevos lectores a sus traducciones.

"Hay muchos nuevos lectores, nuevas audiencias llegando a Homero y la literatura antigua", reconoció. "Algunos de mis favoritos son personas que leyeron La Odisea hace años o fueron obligados a leerla en la escuela y ahora regresan a ella y se dan cuenta de que hay mucho más en este poema de lo que pensaban cuando lo leyeron a los 16".

Así que mientras The Odyssey sigue rompiendo récords y apunta a superar los $1,000 millones en taquilla mundial (especialmente con su estreno pendiente en China el 14 de agosto), el verdadero viaje de esta historia apenas comienza. Porque como el propio Odiseo descubrió, a veces el camino a casa es más complicado de lo que parece —y las voces más críticas pueden venir de quienes mejor te conocen.