Brad Pitt vuelve a ponerse en la piel de Gerry Lane. Trece años después de la original, "Guerra Mundial Z" tendrá por fin su secuela, y el nombre detrás de la cámara es el que menos se esperaba: Edward Berger.
El acuerdo lo adelantó Deadline y lo confirmaron después Variety y The Hollywood Reporter. Pitt no solo protagoniza: también produce a través de Plan B Entertainment, junto a Dede Gardner y Jeremy Kleiner. El guion corre por cuenta de Dennis Kelly y el estudio vuelve a ser Paramount.
Una propuesta hecha en pleno rodaje
La conversación que destrabó el proyecto no ocurrió en una reunión de estudio, sino mientras Pitt y Berger trabajaban juntos en "The Riders", el thriller psicológico que el director filmó este año para A24 y que el actor protagoniza junto a Julianne Nicholson y Camille Cottin. Para cuando terminó aquel rodaje, Berger ya había aceptado el encargo.
El contraste no podría ser mayor: de una historia contenida sobre un hombre que busca a su esposa desaparecida a una pandemia zombi de escala global. Es exactamente el tipo de salto que hace interesante el fichaje.
Berger, el fichaje que cambia las expectativas
Edward Berger no viene del cine de acción de gran espectáculo. Su prestigio se construyó con "Sin novedad en el frente", su adaptación de Erich Maria Remarque, y se consolidó con "Cónclave", un thriller de pasillos, silencios y política eclesiástica.
Son dos películas muy distintas entre sí, pero comparten una misma obsesión: la tensión sostenida y los personajes atrapados en sistemas que los superan. Aplicada a un apocalipsis zombi, esa sensibilidad promete algo bastante menos genérico que una secuela de acción por encargo.
También dice algo sobre la ambición del proyecto. Elegir a un director asociado al circuito de premios para revivir una franquicia de zombis no es la jugada obvia, y sugiere que Paramount busca algo más que una repetición de la fórmula de 2013.
Más de una década en el limbo
Que esta secuela exista es, en sí mismo, una noticia. El proyecto lleva más de diez años dando vueltas por Hollywood sin lograr despegar.
La versión más avanzada fue la de David Fincher, que llegó a estar cerca de entrar en producción antes de ser cancelada en 2019 por problemas de presupuesto: la película estaba presupuestada en 200 millones de dólares. Desde entonces, la secuela quedó guardada en el cajón y prácticamente nadie apostaba por su regreso.
La película original se estrenó en 2013 bajo la dirección de Marc Forster y superó los 540 millones de dólares en la taquilla mundial, cifra que la convirtió en la película de zombis más taquillera de la historia y, en su momento, en el mayor éxito comercial de la carrera de Pitt. Ese número explica por qué Paramount nunca terminó de soltar la idea.
Lo que todavía no se sabe
No hay fecha de estreno anunciada. Tampoco hay fecha de inicio de rodaje, ni detalles sobre la trama, ni información sobre el resto del reparto. Por ahora, lo confirmado es el paquete creativo: Pitt delante y detrás de cámaras, Berger dirigiendo, Kelly escribiendo y Paramount financiando.
Es poco, pero es más de lo que este proyecto tuvo en siete años. En un calendario donde los grandes estudios apuestan a lo seguro —basta ver cómo "Duna: Parte Tres" arrasó en preventa—, el regreso de una franquicia dada por muerta con un director de autor al mando es una de las decisiones más curiosas del año.
Y llega en buen momento para el género: los zombis volvieron a la conversación este mismo mes, con el estreno de "Resident Evil" y sus cifras récord en la crítica. Si Berger consigue trasladar a Gerry Lane la tensión de "Cónclave", la espera de una década puede terminar valiendo la pena.






