Si el debut de Supergirl con apenas $38 millones ya encendió las alarmas en Warner Bros., lo que acaba de suceder en su segundo fin de semana confirma el peor escenario posible: la película de Milly Alcock se desplomó un 76% y recaudó solo $9 millones, convirtiéndose en una de las caídas más brutales en la historia del cine de superhéroes.

Para poner el número en perspectiva: la caída de Supergirl supera a las de The Flash (72.5%) y Morbius (73.8%), dos películas que se convirtieron en sinónimo de fracaso comercial. Solo The Marvels y Joker: Folie à Deux registraron caídas peores en su segundo fin de semana dentro del género, lo que coloca a Supergirl en un territorio verdaderamente catastrófico.

Las cifras que preocupan a DC Studios

Con un presupuesto de producción de $170 millones y un gasto en marketing estimado en $120 millones, el punto de equilibrio de Supergirl se sitúa en los $300 millones a nivel mundial. Hasta ahora, la película apenas ha recaudado $100.5 millones en todo el mundo, lo que significa que DC Studios podría enfrentar pérdidas de entre $100 y $120 millones solo con esta producción.

Escena de Supergirl 2026

El dato más revelador no es solo la caída porcentual, sino lo que significa en términos absolutos: pasar de $38 millones a $9 millones en apenas una semana refleja un rechazo masivo del boca a boca. Los espectadores no están recomendando la película, y eso se traduce en butacas vacías.

¿Qué significa esto para James Gunn y el futuro del DCU?

Supergirl es la segunda película del nuevo universo cinematográfico de DC bajo la dirección creativa de James Gunn y Peter Safran. Mientras que Superman abrió el DCU con una recaudación sólida de $114 millones en su primer fin de semana, Supergirl ha demostrado que el nombre de DC ya no es garantía de taquilla.

La estrategia de Gunn —apostar por personajes menos conocidos del universo DC, algo que funcionó brillantemente en Marvel con Guardianes de la Galaxia— enfrenta un obstáculo que no tenía en 2014: la fatiga de superhéroes. El público general ya no acude automáticamente a cada estreno con capa, y las películas con presupuestos inflados necesitan más que un logo de DC o Marvel para llenar salas.

Sin embargo, no todo está perdido para el DCU. Si los próximos proyectos como Lanterns, Clayface y Man of Tomorrow conectan con el público, Supergirl podría quedar como un tropezón aislado. Pero si la tendencia se repite, Warner Bros. tendrá que replantear seriamente su hoja de ruta.

El contexto de la taquilla de julio

Para empeorar las cosas, Supergirl no solo compite contra la indiferencia del público, sino contra una cartelera feroz. Toy Story 5 sigue dominando con cerca de $300 millones acumulados en EE.UU., Minions & Monsters acaba de abrir (aunque con cifras menores a las esperadas para la franquicia), y en las próximas semanas llegan The Odyssey de Christopher Nolan y Spider-Man: Brand New Day, dos titanes que absorberán toda la atención mediática y las pantallas disponibles.

El veredicto del público es claro, y los números no mienten: Supergirl es, oficialmente, una de las mayores decepciones de taquilla de 2026.

]]>