Con $381 millones en Estados Unidos y $427 millones en mercados internacionales, la quinta entrega de Pixar no solo está arrasando en taquilla, sino que lo está haciendo con la aprobación unánime de la crítica: un 94% en Rotten Tomatoes y una calificación "A" en CinemaScore, lo que confirma que el público la ama tanto como los críticos.
La carrera hacia los $1.000 millones
Actualmente, Toy Story 5 es la tercera película más taquillera de 2026, solo por detrás de The Super Mario Galaxy Movie ($1.009 millones) y el biopic de Michael Jackson, Michael ($991 millones). Pero hay un detalle clave: ambas películas ya están en su fase final de recaudación, mientras que Toy Story 5 sigue en plena expansión.
Las proyecciones de los analistas de Box Office son claras: al ritmo actual, Toy Story 5 no solo cruzará la barrera de los $1.000 millones, sino que debería superar los $1.070 millones que recaudó Toy Story 4 en 2019, convirtiéndose en la entrega más exitosa de toda la franquicia.
Pixar demostró que no ha perdido la magia
Después de años complicados marcados por estrenos directos en Disney+ y resultados mixtos en taquilla con películas como Lightyear y Elemental, la casa de la lámpara necesitaba un golpe contundente. Y lo consiguió.
Toy Story 5 debutó con $160 millones en su primer fin de semana doméstico y $312 millones a nivel global, convirtiéndose en el mayor estreno de 2026 y el segundo mejor debut para una película animada en la historia. El mensaje fue claro: cuando Pixar apuesta por sus historias más queridas y las lleva al cine, el público responde.
¿Qué hace diferente a esta entrega?
La premisa de Toy Story 5 toca un tema universal y muy actual: los juguetes contra la tecnología. Cuando Bonnie recibe una tablet llamada Lilypad —con voz de Greta Lee—, los juguetes enfrentan su amenaza más existencial: no otro juguete malvado, sino la pantalla que los ha vuelto irrelevantes.
El regreso de Tom Hanks como Woody, Tim Allen como Buzz y Joan Cusack como Jessie, combinado con una historia que resuena con padres y niños por igual, ha convertido a Toy Story 5 en mucho más que una secuela: es una conversación cultural sobre nuestra relación con la tecnología.
La cifra mágica está a la vuelta de la esquina
Si Toy Story 5 mantiene su ritmo —y todo indica que lo hará, especialmente con la temporada de vacaciones de verano impulsando la asistencia a cines—, debería cruzar los $1.000 millones antes de que termine julio, convirtiéndose en la tercera película de 2026 en alcanzar esa cifra y posiblemente en la más taquillera del año cuando se asiente el polvo.
Para Pixar, no es solo un número: es la confirmación de que su regreso a la grandeza no fue un espejismo. Para los fans, es una razón más para celebrar que, después de 31 años, estos juguetes siguen haciendo lo que mejor saben hacer: hacernos sentir.
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