Si alguien te hubiera dicho hace tres años que un joven de 20 años iba a dirigir la película más exitosa en la historia de A24, probablemente habrías pensado que era el argumento de una comedia de Hollywood. Pero eso es exactamente lo que Kane Parsons acaba de lograr con Backrooms, y las cifras son tan absurdas que merecen repetirse: $100 millones en taquilla doméstica y más de $200 millones a nivel mundial, todo con un presupuesto de apenas $10 millones.

De YouTube a la cima de la taquilla

Para quienes no están familiarizados con la historia, Backrooms nació como una serie de cortometrajes en YouTube basados en el famoso creepypasta de internet: la leyenda urbana de espacios liminales infinitos, habitaciones vacías con luces fluorescentes y una sensación constante de que algo te observa. Parsons, que comenzó a subir videos sobre este concepto cuando era adolescente, captó la atención de A24, que vio en su visión algo que los grandes estudios habían ignorado.

El resultado habla por sí solo. En su primer fin de semana, Backrooms recaudó $81 millones en Norteamérica desde 3,442 salas, triplicando el récord anterior de A24 establecido por Civil War de Alex Garland ($25.5 millones). También superó a Marty Supreme con Timothée Chalamet como la película más taquillera del estudio a nivel doméstico ($96 millones) en apenas seis días.

Escena de Backrooms, la película de terror de A24 dirigida por Kane Parsons

Los números que reescriben la historia de A24

Las cifras no paran de acumularse. Con un acumulado global que supera los $212 millones, Backrooms se convierte en la primera película de A24 en cruzar la barrera de los $200 millones a nivel mundial, destronando a Marty Supreme como la más taquillera del estudio en territorio internacional.

Pero quizás el dato más impresionante es el retorno de inversión. Con un presupuesto de producción de aproximadamente $10 millones, estamos hablando de una rentabilidad que haría palidecer a cualquier ejecutivo de estudio. Para ponerlo en perspectiva: Masters of the Universe costó $200 millones y apenas ha recaudado $54 millones. Backrooms hizo lo opuesto con una fracción del presupuesto.

El director más joven en liderar la taquilla

Kane Parsons no solo rompió récords de A24. Con apenas 20 años, se convirtió en el cineasta más joven en la historia en tener una película número uno en la taquilla doméstica, superando el récord que ostentaba Josh Trank, quien tenía 27 años cuando Chronicle debutó en primer lugar con $22 millones en 2012.

También estableció el mayor debut de una película de terror original, un logro que habla del poder que tiene el contenido nacido en internet cuando se ejecuta con visión artística y respaldo adecuado.

¿Qué significa esto para el futuro del cine?

El éxito de Backrooms no es solo una anécdota simpática sobre un YouTuber que la hizo en grande. Es una señal clara de hacia dónde se mueve la industria. Las audiencias, especialmente las más jóvenes, están hambrientas de historias originales con una identidad visual fuerte, y no necesitan un presupuesto de $200 millones para conectar con ellas.

A24 apostó por un creador digital con una comunidad leal y una estética inconfundible, y el resultado fue la película más rentable de su catálogo. Si Hollywood está prestando atención, debería tomar nota: el talento ya no viene solo de las escuelas de cine tradicionales. A veces viene de un canal de YouTube con millones de seguidores y una idea que le quita el sueño a toda una generación.

Backrooms sigue en cartelera y no muestra signos de desaceleración. Con Toy Story 5 llegando la próxima semana, veremos si el fenómeno de Kane Parsons puede mantener su lugar en un verano que cada semana trae un nuevo evento cinematográfico.

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