La entrevista de Variety que lo cambió todo
A menos de una semana del estreno de Supergirl en cines —programado para el 26 de junio de 2026—, su protagonista Milly Alcock se ha convertido en el centro de una tormenta mediática que amenaza con opacar la película misma. Todo comenzó con una entrevista de portada para Variety, donde la actriz australiana de 26 años respondió sin filtros a las críticas que ha recibido desde que fue anunciada como Kara Zor-El en el nuevo Universo DC de James Gunn.
En la entrevista, Alcock describió a muchos de sus detractores en redes sociales como perfiles anónimos o cuentas desechables cuyas biografías dicen cosas como "papá de cuatro hijos, cristiano", algo que calificó de "hilarante". Y remató con una frase que se volvió viral de inmediato: "Si estás molestando al tipo correcto de gente, lo estás haciendo bien".
Pero esta no fue la primera vez. Ya en una entrevista previa con Vanity Fair, la actriz había señalado que "simplemente existir como mujer en ese espacio es algo que la gente comenta" y que "nos hemos vuelto muy cómodos teniendo esta extraña posesión sobre los cuerpos de las mujeres".
Una doble ola de rechazo: de derecha e izquierda
Lo que hace especialmente notable esta controversia es que la reacción negativa no proviene de un solo sector del público. Medios y comentaristas conservadores se lanzaron inmediatamente contra Alcock, acusándola de insultar y alienar a un sector demográfico clave para la taquilla familiar. Pero la crítica no se detuvo ahí.
Desde el lado feminista del debate, la youtuber Grace Randolph también se mostró crítica, declarando: "Si yo fuera publicista, le diría: 'Deja de hablar, por el amor de Dios'". Randolph argumentó que Alcock debió haber investigado más sobre el legado del personaje, estudiar a actrices como Gal Gadot, y presentarse como honrada de seguir sus pasos en lugar de admitir que no había visto sus películas.
El resultado es una situación inédita: Supergirl ha logrado alienar tanto a conservadores como a progresistas antes de que el público siquiera haya podido ver la película.
Peter Safran respalda a su estrella
En medio de la tormenta, el co-jefe de DC Studios, Peter Safran, salió públicamente a respaldar a Alcock. Según reportes, Safran contactó personalmente a la actriz para decirle que lo estaba haciendo "genial" y que estaba "manejando todo de manera hermosa". Le aconsejó que nunca haría feliz a todo el mundo y que debía "simplemente ser fiel a sí misma".
Safran también elogió la interpretación de Alcock, describiendo a esta versión de Supergirl como "súper dura" y revelando que en su audición "todos en la sala tenían lágrimas en los ojos". Además, confirmó que Supergirl volverá en Superman: Man of Tomorrow, señalando que Kara Zor-El es "una parte fundamental de lo que estamos construyendo".
Las primeras reacciones dividen a la crítica
Para complicar aún más el panorama, las primeras reacciones de la prensa tras la premiere de Supergirl pintan un cuadro mixto. Prácticamente todos los críticos coinciden en que Milly Alcock brilla como Kara Zor-El, comparando la película con Mad Max, Guardianes de la Galaxia y True Grit. Sin embargo, las críticas recurrentes apuntan a un villano que no está a la altura y una estructura narrativa que no convence del todo.
Es irónico: la misma actriz cuyas declaraciones fuera de cámara generan tanta controversia recibe elogios casi universales por su trabajo frente a ella.
La taquilla se prepara para el impacto
Los números no mienten, y las proyecciones de taquilla para Supergirl son preocupantes. Box Office Pro estima un debut de entre $45 y $55 millones de dólares en su primer fin de semana en Estados Unidos. Con un presupuesto de producción reportado de alrededor de $170 millones —más costos de marketing que elevan el total a unos $245 millones—, los analistas calculan que la película necesitaría recaudar aproximadamente $425 millones a nivel mundial para alcanzar el punto de equilibrio.
Para ponerlo en perspectiva, Supergirl abre el mismo fin de semana en que Toy Story 5 entrará en su segunda semana tras debutar con $160 millones, el mayor estreno de 2026. La competencia no podría ser más feroz.
¿Qué nos dice esto sobre el futuro del DCU?
Más allá de la controversia individual, lo que está en juego con Supergirl es algo mucho más grande: la credibilidad del nuevo Universo DC de James Gunn y Peter Safran. Si la película se estrella en taquilla —como sugieren las proyecciones actuales—, será la segunda prueba difícil para el DCU tras la respuesta tibia a Superman: Legacy. Y si funciona, Alcock podría convertirse en una de las caras más importantes de la franquicia en los próximos años.
Por ahora, lo único seguro es que Milly Alcock ha logrado algo que pocos actores consiguen antes de un estreno: que todo el mundo hable de ella. La pregunta es si esa conversación se traducirá en boletos vendidos o en asientos vacíos.
Supergirl llega a los cines el 26 de junio de 2026.






