Robert Eggers ya tiene definida su próxima película y es la que nadie esperaba. El director de La bruja, El faro y Nosferatu prepara una nueva adaptación de Romeo y Julieta, la tragedia que Shakespeare escribió en la década de 1590.

La exclusiva la publicó The Hollywood Reporter el 22 de septiembre y en cuestión de horas dio la vuelta al mundo. Focus Features se quedó con el proyecto tras una puja que, según TheWrap, también involucró a A24, Sony y Warner Bros.

Un presupuesto en el rango alto de los US$70 millones

La cifra es lo que más llama la atención. Los reportes hablan de un paquete ubicado en el extremo superior de los US$70 millones, un monto que incluye los honorarios del director, el reparto y los costos de producción.

Para dimensionarlo: Werwulf, su película de hombres lobo que llega en diciembre, se levantó con unos US$50 millones. Si el trato se concreta —y todavía no está cerrado del todo—, Romeo y Julieta sería por lejos la producción más cara de su carrera.

Willem Dafoe con el cabello encanecido y abrigo de época, iluminado por lámparas de aceite en un salón del siglo XIX en Nosferatu

Por qué Focus Features peleó tanto por el proyecto

La relación entre el estudio y el director no es nueva. Focus distribuyó El hombre del norte y Nosferatu, y manejó los lanzamientos internacionales de La bruja y El faro. Es, para todo efecto práctico, la casa de Eggers.

Y la apuesta tiene números que la respaldan. Nosferatu recaudó cerca de US$182 millones en todo el mundo, una cifra enorme para una película de terror gótico de autor, hablada con un formalismo de época que muchos daban por comercialmente suicida.

El movimiento se inscribe en una tendencia que ya vimos con otros cineastas de firma reconocible llevando clásicos literarios a terreno propio, como la Narnia de Greta Gerwig convertida en ópera rock.

Shakespeare hablado en "inglés antiguo"

El detalle que encendió las redes es otro. De acuerdo con los reportes, los actores hablarían en "Olde English", el mismo tipo de obsesión filológica que Eggers ya había aplicado al lenguaje de época en La bruja y El hombre del norte.

La etiqueta generó debate inmediato entre lectores y académicos, porque el inglés antiguo propiamente dicho corresponde a los siglos V al XI, mientras que Shakespeare escribió en inglés moderno temprano. Lo más probable es que el término se use de manera laxa para describir una dicción arcaizante, no una reconstrucción lingüística literal.

Cazador medieval con lanza de pie sobre un tronco caído en un bosque de coníferas, rodeado de perros blancos, en una escena de Werwulf

Verona, los Montescos y los Capuletos

La historia no necesita presentación: dos jóvenes de familias enfrentadas se enamoran en Verona y el odio de sus clanes termina destruyéndolos. Es probablemente la trama de amor trágico más versionada del cine.

Por ahora no hay reparto anunciado ni fecha de estreno. Tampoco se conocen los nombres del equipo de producción más allá del propio Eggers, que figura como director.

Antes hay que pasar por Werwulf

La adaptación de Shakespeare llegará después de Werwulf, que se estrena el 25 de diciembre de 2026. Ambientada en la Inglaterra del siglo XIII, tiene a Aaron Taylor-Johnson como un granjero maldito y a Lily-Rose Depp en el reparto.

El propio director la describió como "lo más oscuro que he escrito, por mucho". Viniendo de quien filmó a una bruja devorando bebés y a un vampiro obsesivo arrasando una ciudad entera, la frase se lee como una advertencia.

El salto que nadie vio venir

Lo interesante del anuncio no es que Eggers filme una tragedia romántica. Es que su cine siempre estuvo hecho de obsesión, deseo reprimido y cuerpos arrastrados hacia su propia destrucción. Romeo y Julieta, mirada con frialdad, es exactamente eso.

La pregunta real es si Focus le permitirá mantener su rigor formal con un presupuesto de este tamaño, o si los US$70 millones traerán presiones de casting y tono que hasta ahora Eggers había logrado esquivar. En un año en que el cine de autor demostró que puede facturar —basta ver lo que Backrooms hizo por A24—, la apuesta no parece tan descabellada.

Habrá que esperar al reparto para empezar a imaginarla. Mientras tanto, queda diciembre y un hombre lobo.