El actor culpa a una vieja entrevista por años de memes y burlas sobre su físico

Robert Pattinson lleva años aguantando los memes. Desde que se puso la capa y la capucha en The Batman (2022), una parte ruidosa de internet decidió que su físico no estaba a la altura del Caballero Oscuro. Demasiado delgado. Demasiado poco musculoso. Demasiado... Pattinson. Pero en una nueva entrevista con GQ Magazine — como parte de la portada de verano dedicada a The Odyssey de Christopher Nolan — el actor británico por fin decidió responder, y lo hizo sin filtros.

"Todo el mundo decía: 'No entrenaste nada'. Entrené todos los p*tos días", soltó Pattinson. "Y aun así, seguía pareciendo que no había entrenado. Entrenaba dos veces al día, tipo a las tres de la madrugada".

¿La razón de que el mito persista? El propio Pattinson lo admite: una entrevista de 2020 donde, intentando sonar cool, dijo que hacer ejercicio le parecía "poco interesante". Internet nunca lo olvidó.

"Es solo porque lo dije en una entrevista. Estaba intentando parecer cool", confesó entre risas.

Un gimnasio en casa y la preparación para The Batman: Part II

Escena de The Batman con Robert Pattinson como Bruce Wayne

Lejos de rendirse ante las críticas, Pattinson ha doblado la apuesta. Según reveló en la misma entrevista, ha instalado un gimnasio completo en su casa de Beverly Hills para prepararse para The Batman: Part II, la esperada secuela dirigida por Matt Reeves que contará con Sebastian Stan y Scarlett Johansson en el reparto.

Y aunque Pattinson está comprometido con la transformación física, la producción le tiene preparada una sorpresa poco agradable: el actor se enteró por un coordinador de escenas de riesgo — no por el estudio — de que el rodaje incluirá 11 semanas de filmación nocturna.

"Acabo de enterarme por el tipo de stunts. Me dijo: 'Uh, 11 semanas de noches'. Y yo: '¿Perdón? Nadie me ha enviado ni un horario'", contó Pattinson con su característico humor.

La Odisea de Nolan: el rodaje más agotador de su carrera

Si algo lo ha preparado para el desafío físico de volver a ser Batman, ha sido trabajar con Christopher Nolan en The Odyssey. La película, filmada íntegramente en IMAX 70mm con un presupuesto de $250 millones, llevó al equipo al límite.

Pattinson filmó sus escenas junto a Anne Hathaway y Tom Holland en el Castello di Santa Caterina, en la isla de Favignana, en Sicilia occidental. La locación requería que el equipo subiera un sendero de 270 metros de altura cada día. Los que no podían caminar usaban un helicóptero, que también transportaba el equipo pesado de producción.

"Un día libre, estaba sentado en el bar del hotel y la gente empezó a llegar del set. Nunca había visto personas tan agotadas. Y eso que solo llevaban un tercio del rodaje", recordó Pattinson. "Al final de cada día, la gente estaba destruida".

Por qué esta historia importa

La confesión de Pattinson toca un nervio que va más allá del universo DC. En una industria donde los actores se someten a transformaciones físicas extremas — muchas veces con ayuda de sustancias que nadie menciona en público — Pattinson representa una voz honesta sobre los estándares corporales imposibles que Hollywood impone, tanto a hombres como a mujeres.

El actor no busca excusas ni vende una narrativa heroica de superación. Simplemente dice la verdad: entrenó con todo, y aun así no fue suficiente para los estándares de internet. Una reflexión que resuena en una era donde los cuerpos de los actores se escrutinan con la misma intensidad que sus actuaciones.

The Batman: Part II comenzará su rodaje próximamente en Reino Unido con Pattinson de vuelta como Bruce Wayne. La película está programada para estrenarse el 1 de octubre de 2027.