Bueno, los Warren están de vuelta con otra historia basada en “hechos reales”, si pudiera colocar comillas triples, lo haría. Acá nos metemos con una historia basada en los principios de la brujería donde para determinar la culpabilidad de un crimen se usará al demonio como argumento en la corte.
Voy a iniciar hablando de las cosas positivas que vi en esta nueva entrega. Me encanta Vera Farmiga casi en cualquier papel que la veo. De los dos, es la que más empatía genera, se siente más carismática y es sin duda el pilar más importante de la cinta.
La fotografía es muy buena la verdad, tenemos unos planos abiertos de la casa que te transmiten el suspenso y la familiaridad del lugar. El vestuario pasa a ser otro punto relevante que se conjuga bien con esos marrones y naranjas. La oscuridad normalmente en esta saga ha sido bien manejada casi en su totalidad, pero me parece que en esta ocasión sobrepasa los límites y se siente que es demasiado.
Pero sin duda lo mejor de toda la película es el argumento de tener que resolver un crimen haciendo uso de alegatos donde dicen que la culpa fue realmente de una posesión diabólica. Esto de entrada abría las puertas para ver algo igual o mejor que “El exorcismo de Emily Rose” porque definitivamente se estaba saliendo un poco de las línea de la saga de los Warren.
Me gustaría decirles que en efecto eso pasó y que el resultado fue increíble, pero les estaría mintiendo. La verdad es que en este momento empiezo a hablar de los defectos que tiene la cinta.
Si bien es cierto que la propuesta del argumento fue genial, la ejecución de la trama fue una estafa. Podría decirse que es una estafa a la altura de los Warren. En la cinta usan irresponsablemente la frase “Basado en hechos reales” o “Una historia verídica”, cuando sabemos claramente que lo único cierto acá es que el asesino alegó en vida real la posesión diabólica, pero el proceso no es como lo muestran.
Todos sabemos que las cintas basadas en hechos reales siempre tienen subjetividad y decoraciones dramáticas para volverlas más atractivas al público, pero en esta ocasión se excede.
Al no haber explotado el argumento de lo espiritual contra lo científico, la película solo le queda el camino de repetirse así misma, es sencillamente una cinta más de terror del montón, que no aporta nada a la saga, no trae nada nuevo a la mesa en historia, ni en dirección.
James Wan no está a cargo, y eso se nota, es una cinta poco creativa para generar suspenso, utiliza los mismos arquetipos que cualquier otra cinta de terror de medio peso te puede entregar. El “Conjuro 3” está llena de clichés que aburren al espectador, y parece por momentos que no se trata de una cinta del “Conjuro”.
La antagonista, es cualquier cosa, menos un personaje terrorífico, cuando tenían toda la oportunidad de desarrollar la otra cara de la moneda, siempre hemos estado detrás de la cabeza de los Warren, acá tenían un argumento interesante para desarrollar una historia detrás del personaje antagónico que diera miedo no más de hablar con ella.
Porque esa es otra gran deficiencia de la cinta, el desarrollo de los personajes es mediocre, el director se preocupó más por hacer tomas oscuras y subir el volumen a todo dar en ciertos momentos para hacernos saltar de la silla, pero eso no es buen cine de terror o suspenso.
En resumen, una cinta más del montón, que puedes dejar que siga su camino sin verla y no pasa nada, pero como siempre digo, esa es mi opinión, la tuya puede ser totalmente diferente. Me gustaría que la vieras y conversamos sobre que tal te pareció, yo por ahora les digo:
Nos vemos en la próxima función.
- Nombre original: The Conjuring: The Devil Made Me Do It
- Año: 2021
- Géneros: Misterio | Thriller | Horror
- Dirección: Michael Chaves
- Guión: David Leslie
- Historia: David Leslie, James Wan & Johnson-McGoldrick
- Reparto Principal: Patrick Wilson, Vera Farmiga & Ruairi O’Connor






