Durante casi cuatro años —desde que el proyecto de una tercera película se cayó a fines de 2022—, la salida de Gal Gadot del universo DC fue un rumor con mil versiones y ninguna confirmada. La actriz por fin habló, y no se guardó demasiado.
El 31 de agosto de 2026, en el podcast Happy Sad Confused de Josh Horowitz, Gadot explicó por qué no habrá una tercera Wonder Woman —Mujer Maravilla en Latinoamérica— con ella al frente y, de paso, defendió su participación en una película construida con inteligencia artificial. Dos temas incómodos, una sola entrevista.
"Nunca fue mío: siempre fui apenas un recipiente"
La frase con la que Gadot cerró el tema es de esas que se quedan: "Estoy muy agradecida de haber tenido la oportunidad de calzar esas botas... Nunca fue mío. Siempre fui apenas un recipiente" ("I was always just a vessel", en el original). Traducido: la actriz se despide del personaje sin pelear por él.
La razón práctica también la puso sobre la mesa. Con cuatro hijas y una logística familiar que no admite rodajes eternos, volver a Themyscira no le cuadra en esta etapa. No es un portazo dramático, es una agenda que ya no da.
Henry, Patty y una transición que nadie manejó con elegancia
Aquí es donde la conversación se pone filosa. Gadot contó que DC Studios llegó a plantearle desarrollar una tercera entrega, pero que ella ya venía mirando cómo trataban a los demás.
"La situación de Henry no fue manejada con elegancia, por decir lo menos", dijo sobre Henry Cavill y su fugaz regreso como Superman. Y remató: "Lo mismo con Patty, tampoco fue manejado con elegancia", en referencia a Patty Jenkins, directora de las dos películas y del proyecto que quedó en el aire.
El contexto: James Gunn y Peter Safran tomaron el control de DC Studios a fines de 2022 y reiniciaron el tablero. La tercera Wonder Woman de Jenkins murió en ese proceso, y el personaje volverá algún día en el nuevo DCU con otra actriz. Si quieres ver hacia dónde va ese universo ahora, el tráiler de Clayface es la mejor pista disponible.
Bitcoin: 70 millones de dólares y sets que no existen
El otro frente es más espinoso. Gadot protagoniza Bitcoin, dirigida por Doug Liman (The Bourne Identity), un thriller sobre la identidad de Satoshi Nakamoto, el creador del bitcoin, con Casey Affleck, Pete Davidson e Isla Fisher en el reparto. Un detalle menor pero revelador: TheWrap se refiere al proyecto como Bitcoin: Killing Satoshi, mientras que Variety y Deadline lo llaman simplemente Bitcoin.
Los detalles de esa producción no salieron del podcast. Según el reportaje de producción de TheWrap, la película se rodó en 20 días en Londres con un presupuesto de 70 millones de dólares y la produce Acme AI & FX, la productora cofundada por Ryan Kavanaugh. El truco, según ese mismo reportaje: los actores trabajaron en escenarios prácticamente vacíos y la IA generó después los fondos, las locaciones y hasta la iluminación, con cientos de ambientes distintos sin salir del estudio.
"Le tengo miedo a la IA, ¿y voy a mirar hacia otro lado?"
Gadot no negó la incomodidad, la abrazó. "Le tengo miedo a la IA, pero ¿voy a tener miedo y mirar hacia otro lado? No. Tengo miedo y estoy jugando con ella y aprendiéndola", dijo en el podcast.
Sobre la línea que sí trazó fue tajante: "No quería en absoluto que la IA tuviera nada que ver con mi interpretación, así que tuvimos que proteger eso". Y agregó: "En cuanto a las actuaciones, todo soy yo". Es decir, IA para los ladrillos digitales, no para la cara.
La distinción es exactamente la que Hollywood lleva años intentando escribir en un contrato, y el debate no está ni cerca de cerrarse: hace poco los hijos de Robin Williams reactivaron su Instagram justamente para frenar a la IA que usa la imagen de su padre sin permiso.
Gadot, en todo caso, ya eligió su posición. Deja el lazo de la verdad en el cajón, se sube a una producción que reemplaza escenografía por prompts y defiende que su actuación siga siendo suya. Con la entrevista completa sobre la mesa, queda claro que la despedida de Diana le dolió menos que la forma en que se fueron los demás.






