El sábado 26 de septiembre de 2026, el New York Film Festival albergó el estreno mundial de "Godzilla Minus Zero", la continuación directa de la película que hace tres años cambió el estatus de la franquicia. Las primeras reacciones llegaron en cuestión de horas y el tono fue casi unánime: entusiasmo desbordado.

Takashi Yamazaki repite como director después de "Godzilla Minus One" (2023), aquella cinta que consiguió el Óscar a Mejores Efectos Visuales y se convirtió en el primer premio de la Academia en toda la historia del monstruo. Ryunosuke Kamiki vuelve como Kōichi Shikishima y Minami Hamabe lo acompaña de nuevo. Toho se encarga del estreno en Japón y GKIDS de la distribución en Norteamérica.

Godzilla ruge entre ruinas y humo mientras avanza sobre una ciudad devastada

Qué dijeron los críticos que ya la vieron

David Ehrlich, de IndieWire, escribió que la secuela es "mejor que 'Godzilla Minus One' en casi todos los sentidos". Eric Francisco fue todavía más lejos y la llamó "otra obra maestra", de una calidad que describió como "sobrecogedora". Edward Douglas coincidió: "superó mis expectativas, con una gran carga emocional y unos efectos visuales increíbles".

La palabra que más se repitió, sin embargo, fue "lloré". Hoai-Tran Bui resumió su experiencia con una frase que ya circula en redes: "Lloré, jadeé... aplaudí como una foca bebé". Brandon Lewis admitió que "jamás pensé que lloraría con una película de Godzilla", y David Gonzalez, que también reconoció haber llorado, la definió como "una secuela ganadora del tamaño de un kaiju".

No todo fue rendición absoluta. Jeremy Mathai, de /Film, la calificó como "un festín visual y una maravilla técnica", aunque para él se queda ligeramente por debajo de la entrega anterior. Es, hasta ahora, la voz más moderada de un coro bastante alineado.

Comparaciones de peso pesado

Varios críticos llegaron al mismo terreno al buscar referencias: "El Padrino II", "Terminator 2" y "The Dark Knight". Son las secuelas que la conversación cinéfila usa como vara de medir cuando una continuación supera a su original, y que aparezcan alrededor de una película de kaiju dice bastante del momento que vive la saga.

Minami Hamabe en una escena de interior de la posguerra japonesa, con gesto de preocupación

1949, Godzilla y King Ghidorah

La historia se ubica en 1949, dos años después de la aparente derrota del monstruo. Japón sigue reconstruyéndose cuando surge una amenaza nueva: una criatura bautizada Ghidorah que termina de desarrollarse hasta adoptar su forma completa de tres cabezas, King Ghidorah. Con el armamento convencional inservible, las autoridades apuestan por una jugada desesperada: atraer a los dos titanes a un mismo campo de batalla y dejar que se enfrenten entre sí.

Godzilla, mientras tanto, se regenera más grande y más agresivo, y Shikishima debe encarar otra vez su trauma y su culpa de superviviente. Esa combinación fue justo lo que desarmó a varios críticos: Edward Douglas contó que "esta visión de King Ghidorah y hacia dónde conduce" lo dejó absolutamente impactado. Los kaiju son el espectáculo, pero el drama humano sigue siendo el motor.

La primera Godzilla clasificada R en 72 años

En lo técnico, "Godzilla Minus Zero" es la primera producción japonesa rodada para pantallas IMAX, con una escala visual superior a la de la entrega anterior. Y trae consigo un hito: la MPA la clasificó R, la primera vez que una película de Godzilla recibe esa clasificación en los 72 años de la franquicia. El motivo declarado es "contenido violento e imágenes sangrientas", según reportaron Dread Central y Dark Horizons.

Yamazaki no tuvo intención de negociarla. Explicó que había escenas tan esenciales para la película que censurarlas o cortarlas "simplemente no era una opción" para él, aun sabiendo que la clasificación le cierra la puerta a parte del público familiar.

Cuándo se estrena

Japón la verá primero, el 3 de noviembre de 2026, y Norteamérica la recibirá tres días después, el 6 de noviembre. Es una ventana estrecha y deliberada, pensada para aprovechar el ruido del festival y llegar a la temporada de premios con impulso.

Y ahí el director no esconde sus aspiraciones. En la rueda de prensa del New York Film Festival, y de acuerdo con Variety, Yamazaki habló de una eventual nominación al Óscar a Mejor Película: "Si la posibilidad no es cero, es difícil no albergar un poco de esperanza". Después de lo ocurrido con los efectos visuales en 2024, la idea ya no suena descabellada.

El calendario la coloca en un otoño movido, donde el cine de gran formato viene marcando récords: basta recordar cómo "Avengers: Endgame" volvió al primer lugar histórico o el año en que Universal rompió la barrera de los 5.000 millones de dólares. Si las reacciones de Nueva York anticipan algo, Toho tiene entre manos mucho más que una secuela de monstruos.