El nuevo rostro del récord de taquilla

La etiqueta de actriz más taquillera de la historia del cine tiene nueva dueña: Zoe Saldaña. Tras años de dominio de Scarlett Johansson, el trono de la taquilla mundial cambia de manos gracias al empuje de las grandes franquicias y, en concreto, al último fenómeno de ciencia ficción que ha vuelto a llevar al público en masa a las salas.

Johansson se había encaramado a lo más alto en el verano de 2025, impulsada por el éxito de Jurassic World: El renacer, una superproducción que sumó 869,1 millones de dólares en todo el mundo. Sin embargo, ese liderazgo ha durado poco. La nueva reina de la taquilla, Zoe Saldaña, ha superado ya ese listón con una cifra total acumulada de 15.470 millones de dólares entre todas las películas en las que ha participado.

De Scarlett Johansson a Zoe Saldaña: un relevo escrito en millones

Zoe Saldaña en la alfombra roja de los Oscar, actriz de Avatar y de las franquicias más taquilleras de Hollywood

El relevo entre Scarlett Johansson y Zoe Saldaña no es un simple cambio de nombres, sino un síntoma claro de cómo funciona hoy la economía del blockbuster. Johansson alcanzó el récord gracias a una combinación de franquicias multimillonarias y grandes estudios apostando por su imagen como garantía de éxito. Pero el ascenso de Saldaña demuestra que el verdadero poder, en la era de las sagas, reside en quienes se convierten en columna vertebral de varias franquicias a la vez.

La pieza clave de este vuelco ha sido Avatar: Fuego y ceniza, tercera entrega de la saga dirigida por James Cameron. Estrenada en diciembre de 2025, la película ha recaudado 1.235 millones de dólares a nivel mundial y ha terminado de disparar la cuenta global de la filmografía de Saldaña. Ese impulso final ha sido suficiente para que la actriz supere la marca que hasta ahora ostentaba Johansson.

Cuatro de las diez películas más taquilleras llevan su nombre

Para entender la magnitud del logro hay que mirar el lugar que ocupa Zoe Saldaña en el corazón del cine de gran espectáculo contemporáneo. La actriz forma parte de cuatro de las diez películas más taquilleras de la historia del cine, y tres de ellas lideran la lista. No es una estadística menor: define una carrera construida, película a película, sobre el centro mismo del cine-evento global.

En la cúspide de esa lista está Avatar (2009), todavía el filme más exitoso de todos los tiempos, con 2.923 millones de dólares de recaudación. Le sigue Vengadores: Endgame (2019), con 2.799 millones, punto culminante de una etapa del Universo Cinematográfico de Marvel en la que Saldaña interpretó a Gamora. Cierra este podio Avatar: El sentido del agua (2022), que sumó 2.334 millones de dólares. Tres títulos que definen una década y media de cine-espectáculo y que tienen a Saldaña como denominador común.

A todo ello hay que añadir su participación en la trilogía de Star Trek (2009-2016), en la que dio vida a Nyota Uhura. Otro universo consolidado, otra comunidad de fans y más millones que se van sumando a una filmografía que parece diseñada para convivir con los grandes iconos de la cultura pop contemporánea.

De 14.000 a 15.470 millones: el peso de una filmografía

Los números ayudan a poner en contexto la trayectoria de la actriz. En 2024, la suma total de las películas en las que había participado Zoe Saldaña alcanzaba ya los 14.000 millones de dólares. Era, entonces, la tercera intérprete más taquillera de la historia, solo por detrás de Scarlett Johansson y Samuel L. Jackson.

La llegada de Avatar: Fuego y ceniza ha cambiado el tablero. Con su estreno y su potente recorrido comercial, esa cifra ha ascendido hasta los 15.470 millones de dólares. El salto no es solo cuantitativo: convierte a Saldaña en la nueva referencia de un modelo industrial basado en el universo compartido, la franquicia y las sagas que se prolongan durante años.

Su caso ilustra hasta qué punto el éxito de taquilla moderno es un fenómeno acumulativo. No se trata de un solo bombazo aislado, sino de encadenar proyectos que se convierten en fenómenos globales, de habitar repetidamente mundos ficticios capaces de movilizar al público una y otra vez.

Una estrella consciente de que el récord es colectivo

Zoe Saldaña no ha dejado pasar la ocasión de reaccionar públicamente a este récord. A través de un vídeo compartido en sus redes sociales, la actriz ha expresado una gratitud profunda hacia el camino que la ha llevado a convertirse en la intérprete de cine más taquillera de todos los tiempos. Lejos de apropiarse del mérito en solitario, ha subrayado que este logro ha sido posible gracias a las franquicias y colaboradores con los que ha tenido la fortuna de trabajar.

En su mensaje, Saldaña menciona de forma específica a algunos de los directores clave de su carrera reciente: J.J. Abrams, James Gunn, los hermanos Joe y Anthony Russo y, por supuesto, James Cameron. Nombres que, en conjunto, dibujan un mapa preciso del blockbuster contemporáneo: de la aventura espacial a la opereta superheroica, pasando por la reinvención del cine de ciencia ficción en gran formato.

Esa reacción pública también sirve para recordar algo esencial: detrás de cada cifra récord hay cientos de decisiones creativas y logísticas, ejércitos de técnicos, efectos visuales, productores y equipos de rodaje que sostienen la imagen de una estrella en pantalla.

Entre la taquilla y el prestigio: el Oscar por Emilia Pérez

Zoe Saldaña en el Festival de Toronto 2024 presentando Emilia Pérez tras convertirse en la actriz más taquillera de la historia

El ascenso de Zoe Saldaña no se limita a los millones de dólares recaudados. Además de ser la actriz más taquillera de todos los tiempos, también es ganadora de un Oscar. En 2025 se alzó con la estatuilla a Mejor actriz de reparto por Emilia Pérez (2024), una película descrita como polémica y que contrasta, en tono y propuesta, con las gigantescas franquicias que han impulsado su éxito de taquilla.

Ese reconocimiento marca un equilibrio interesante entre dos caras de la industria: por un lado, el cine concebido como megaespectáculo global; por otro, proyectos que generan debate, que se mueven en territorios menos cómodos y que buscan algo más que llenar salas. Saldaña se sitúa así en un punto singular: capaz de sostener algunos de los mayores fenómenos comerciales del cine reciente y, al mismo tiempo, de obtener prestigio académico por un trabajo de corte muy distinto.

Un futuro de récords en juego: Avatar 4, Avatar 5 y el regreso de Gamora

Todo apunta a que los números de Zoe Saldaña aún no han tocado techo. Su éxito puede seguir creciendo si los planes de continuar la saga con Avatar 4 y Avatar 5 llegan finalmente a buen puerto. Cada nueva entrega en el mundo creado por James Cameron supone, potencialmente, otra campaña mundial y otra oleada de espectadores dispuestos a regresar a Pandora.

A esto se suma la posibilidad de que Gamora reaparezca en futuras entregas del Universo Cinematográfico de Marvel, como Vengadores: Doomsday y su secuela Vengadores: Secret Wars. Si esos proyectos se materializan, la combinación de nuevas películas de Avatar y nuevos capítulos del universo Marvel convertiría el actual récord de Saldaña en una marca todavía más difícil de alcanzar para cualquier otra intérprete.

Más allá de la especulación, lo cierto es que el simple hecho de que su nombre esté asociado a estos títulos en desarrollo habla del lugar central que ocupa hoy en el imaginario del cine comercial.

Más allá del titular: qué significa ser la actriz más taquillera

El título de actriz más taquillera de la historia del cine es, por supuesto, un escaparate mediático irresistible. Pero también invita a pensar en cómo medimos el éxito en la industria audiovisual. ¿Es solo una cuestión de cifras, de récords y de listas, o también de continuidad, de capacidad para conectar con públicos muy distintos a lo largo del tiempo?

En el caso de Zoe Saldaña, el récord no se entiende sin su presencia constante en sagas que han acompañado al público durante años. Sus personajes forman parte de universos compartidos que los espectadores han hecho suyos, y esa familiaridad repetida es una de las claves de su impacto en taquilla.

El relevo a Scarlett Johansson y el ascenso por encima de nombres tan consolidados como Robert Downey Jr. o Tom Cruise no son solo anécdotas para titulares. Dibujan el retrato de una industria que se organiza alrededor de franquicias, de mundos persistentes y de intérpretes capaces de habitar esos mundos de manera creíble y carismática. Hoy, esa figura se llama Zoe Saldaña, y todo indica que su historia con la taquilla mundial aún está lejos de terminar.